Cuando callan los demonios
CUANDO CALLAN LOS DEMONIOS
La obra de Justino Muñoz Cano. Pintura, escultura, espacios. Cincuenta años dibujando lo que le impide dormir.
Justino Muñoz Cano nació en Fuentes, Cuenca, en 1950. Arquitecto técnico de formación, expuso tres veces en los años setenta y después se retiró. Desde que tiene uso de razón, las pesadillas le asaltan por las noches. Él las llama demonios. Ha pasado cincuenta años pintando, esculpiendo y construyendo para acallarlos al amanecer.
Firma como Tino. Su pulsión creativa silencia los demonios.
Cien obras con bolígrafo BIC sobre cartón cuché. Retratos, naturaleza y criaturas que solo existen en sus pesadillas.
Treinta piezas en madera, metal y piedra recuperados. Volúmenes que salen del taller cuando el bolígrafo no basta.
Una finca de seis mil metros en Cuenca. Cabañas, casita del árbol, jardines y un domo geodésico. Espacios habitados y trabajados durante décadas.
El manifiesto
Cada noche, los demonios vuelven. Cada mañana, Justino los acalla creando. Sísifo con un bolígrafo BIC en la mano, una piedra que sabe que volverá a caer. Cincuenta años dibujando, esculpiendo y construyendo lo que aparece cuando cierra los ojos, para que al despertar el mundo pueda soportarse.
Reproducciones en PVC bajo demanda, tres tamaños, máximo diez copias por obra con certificado de autenticidad. Envío internacional.